Cómo curar tu mate

Curar el mate prepara su interior para el primer uso: sella los poros, le saca el sabor fuerte al material y hace que dure mucho más. Cada material se cuida distinto, acá te contamos cómo hacerlo según tu mate.

Mates de calabaza

NECESITAN CURADO

Criollos, torpedos, imperiales, camioneros, rancheros, galletas y los revestidos en cuero repujado.

Paso a paso:

  1. Llená el mate con yerba seca hasta el borde.
  2. Incliná el mate y volcá agua fría (no caliente) sobre la yerba. Dejá que la absorba lentamente.
  3. Dejá reposar 24 horas boca abajo sobre un papel absorbente.
  4. Vaciá la yerba y repetí el proceso 3 veces más.
  5. Limpiá con una cuchara (sin raspar) el interior que se haya desprendido.

Mates de algarrobo

NECESITAN CURADO

La madera porosa del algarrobo requiere un curado especial para evitar que se agriete y para potenciar su sabor natural.

Paso a paso:

  1. Frotá el interior con grasa de pella o aceite de lino. Dejá reposar 12 horas.
  2. Llená con yerba usada húmeda (no mojada) y compactá bien.
  3. Dejá reposar 24 horas. Repetí el proceso 3 veces.
  4. Limpiálo con cuidado y secálo bien antes de usar.

“El buen curado es el primer mate que le das al mate.”

— Don Mate